Tu pelo vestido de plata de la luna
Medra el milagro de tus ojos.
Yo pierdo en ellos todas mis palabras
e ya no sé:
?es temprano, es tarde?
La noche nos columpia los sueńos;
la ola golpea con impaciencia:
la barca flota aún en el mar.
De vez en cuando te miro
Y la palabra engendra la pregunta:
Tu misterio
cuando
lo voy a recibir?

Niña, pon tus manos en mis rodillas,