Olvidaba despertarme al rayar
Era como si se me cerrara el portal
De la salida del ensueño-el umbral.
Tú venías, yo te miraba
Como a una nevada a ti te esperaba
Parecía que ya no llegabas.
Aunque nadabas, aunque volabas
Con brazos-remos quebrabas
El agua del olvido, por tu hermosura.
Luego flotabas hasta la cintura
En la ola del trigal-dorada sepultura.
Tenías bosques, tenías riveras
Pero no sabía quién, en efecto, eras.
Tampoco mi nombre tú lo conocías
Y a nosotros nadie nos sabía.
Sólo tu estrella, en la estrella mía,
Con un beso tierno, un rayo tejía.
Traduccion en espaniol:
Andreea Olaru Cervatiuc

Niña, pon tus manos en mis rodillas,