En el espacio histórico de la cultura rumana, Dimitrie Cantemir
es una figura simbólica y asimismo única. Nadie que el ha representado mejor en su epoca nuestras virtudes espirituales. Y nadie en aquel tiempo y mucho tiempo después alcanzó su nivel espiritual. Ygual de significativo nos parece el hecho de que – y lo subrayamos – si hasta entonces, nuestra cultura contaba con unos nombres – honrados – de cronistas y otros sabios, hombres amantes del estudio y del pueblo, como Ureche, Costin, Nicolae Milescu, Varlaam o Dosoftei, vemos que gracias a Dimitrie Cantemir, nuestra pequeña cultura alcanza el nivel de la gran cultura europea de aquellos tiempos. La personalidad de Cantemir se destaca por complejidad y profundidad. Erudito de formación enciclopédica, de estudios superiores en las escuelas de gran tradición de Elada, el funda los dominios que representan la base de cualquier cultura importante: filosofia y moral, etnografia y folklore, investigación histórica y geografica, teologia e incluso historia de las religiones, y por encima de todo, de literatura. Su primera obra, Divanul sau Gâlceava înţeleptului cu lumea (Iaşi, 169 8) muestra una asombradora madurez intelectual para un joven de sólo 25 años. De su contenido nos eneteramos de un verdadero código de vida del hombre sabio, lo que>>>>>