Chulilla es un pueblo de ensueño, con todas las casas blancas, casi identicas y con los techos planos, que visto desde lejos parece una icreíble rama de flores, que Diós ha colocado con cuidado sobre la montaña rocosa….
Las calles estrechas, limpias, todas con flores, suben, bajan, se ramifican, sorprendiendote por el hecho de que, aunque siendo todas iguales, cada una se abre
de una manera diferente, ofreciendote otra perspectiva, llamandote en un rincón con un suave rayo de luz, con una puerta de madera rodeada de flores y hundida en el siléncio, para que luego a un paso, te ofrezca el panorama del Cañon Túria, con paredes abruptos, rocosos, espeluznante de altos, representando formas y rostros extraños, cavadas con el tiempo por la imaginación de la lluvia y del viento, para terminar bruscamnete en el valle de naranjos, almendros y olivos, rodeados por el verde y brillante rio Túria.
Chulilla es un pueblo de ensueño con gente de ensueño, ligeramente pasados de la segunda juventud, casi abuelos, con dolores de espalda, pero felices y contentos, con el corazon joven, con ganas de vivir y con un sentido del humor que raramente encuentras.
Los españoles, en general, son un pueblo feliz, cálido, gracioso, siempre con ganas de hacer bromas, y cada palabra dicha conlleva un sentido profundo, cada réplica es una manera de filozofar, amar, tener esperanza… „Disfruta de cada dia, de cada instante, porque la vida son dos dias”. Y porque cada día es una celebración, han inventado una fiesta para cada día… No es solamente un juego de palabras, España, de todos los paises europeos, es el país con el mayor numero de fiestas en un año; además de las Pascuas y las Navidades hay los carnavales de la primavera, las Fallas, como una fiesta internacional, las fiestas del verano, del otoño, del vino…
Cada pueblo, cada ciudad y cada provincia tiene sus fiestas específicas… Valencia es la provincia con el mayor numero de fiestas… Pero cada pueblo o ciudad tiene su santo protector que se celebra cada año. El santo protector de Chulilla es Sánta Bárbara que se celebra a partir del 5 de Agosto. La estátua de Sánta Bárbara se guarda durante todo el año en una hermita, solitaria, de alguna manera fuera de la ciudad. Desde aqui, la estátua, de dimensiones naturales, rodeada de flores, hallada sobre una plataforma de madera y llevada sobre los hombros de los muchachos jovenes, vestidos en pantalones negros y camisas blancas, se trae a la ciudad mediante una solemne procesión.
En cada cruce de caminos se realiza una parada, y se lleva tres veces por la plaza del pueblo para que luego se deje en la iglesia donde se realiza una misa. La estátua se queda allí durante una semana. Es la semana de la Sánta Bárbara cuando todo el mundo deja de trabajar, de ir al campo, y empiezan la fiestas.
En la plaza del pueblo se monta un escenario donde cantarán grupos de jovenes aficionados a musica y alrededor del escenario todo el pueblo cantará y bailará… hasta el amanecer. En alguno de estos días, en la misma plaza del pueblo, se monta una hoguera gigantesca, sobre la que se pone una paella también gigante, redonda, con un diámetro de dos metros y medio, donde se traeran tres o cuatro cocineros de élite para cocinar una comida tradicional, reconocida en todo el mundo como comida típica valenciana (española) y que consta de arroz herbido con trozos de carne de pollo, conejo, caracoles y todo tipo de legumbres. Esta especialidad se llama „paella” y pude ser de muchos tipos, con frutas de mar por ejemplo.
La gente del pueblo se hunta alrededor de la hoguera para charlar, ayudar a los cocineros, hacer bromas y beber vino tinto „sangria” traída de las bodegas del Ayntamiento del pueblo. Cuando la comida ya esta hecha… cada uno se sirve y… come, que por eso fue preparada ¿no? Después, si tienen ganas, bailan ¿por qué no?…fuera al aire libre. De hecho todas las fiestas son “en la calle”; los españoles socializan mucho y
excepto las fiestas de cumpleaños, casi todas las demás fiestas las pasan en la calle.
Otro día, se lleva a la plaza una maquina de hacer espuma (de jabón liquido). Sobre el escenario se canta y la plaza se llena de mucha, muchissima espuma, compacta y blanca como la nieve. La puedes ver como crece hasta llegar a dimensiones increibles, y a la luz de los reflectores parece que esté nevando en pleno verano… Los niños, y todos los que se sienten niños, bailan, se pierden en la espuma, cantan, “viven”. Los españoles saben vivir, es su don de vida…
Después de una semana, la estátua se lleva fuera de la iglesia y se trae de vuelta a la hermita con la misma procesión solemne…
Chulilla de noche es un pueblo de ensueño: de balcón en balcón se encienden pequeñas luces multicolores; vista desde lejos, desde el „mirador” (un cierto lugar como una terraza alta, desde donde se puede observar todo el pueblo) parece un candelabro de fuego suspendido entre el cielo y el valle de los naranjos…
Pero las fiestas no se acaban aqui… Cada día es una nueva celebración….

Niña, pon tus manos en mis rodillas,
No comments
Feed de los comentarios de este artículo